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Análisis

La CNMC respalda una regulación para los centros de datos, pero reclama cambios en el futuro Real Decreto

El regulador comparte la necesidad de ordenar el crecimiento del sector, aunque considera que algunos requisitos del proyecto de Real Decreto podrían resultar excesivamente rígidos

10 de octubre · 2026 8 min de lectura Leer más tarde

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha emitido su informe sobre el Proyecto de Real Decreto que regulará los requisitos de sostenibilidad energética, medioambiental, resiliencia y soberanía digital aplicables a los centros de datos en España. El documento constituye uno de los análisis institucionales más relevantes realizados hasta la fecha sobre el impacto que el rápido crecimiento del sector puede tener sobre el sistema eléctrico nacional.

El regulador comparte la preocupación expresada por el Gobierno respecto al fuerte incremento de solicitudes de acceso a la red eléctrica asociadas a proyectos de centros de datos y considera necesario establecer mecanismos que permitan un desarrollo ordenado de estas infraestructuras. Sin embargo, también advierte de que algunos de los requisitos previstos podrían generar efectos no deseados y recomienda introducir modificaciones para hacer la norma más flexible y eficiente.

Un crecimiento sin precedentes

Uno de los aspectos más llamativos del informe es la magnitud de las cifras que maneja la CNMC.
Según recoge el organismo, actualmente existen alrededor de 12 GW de capacidad de acceso ya concedida para centros de datos, repartidos entre las redes de transporte y distribución. A ello se sumarían más de 27 GW en tramitación y más de 32 GW de solicitudes que ya habrían sido denegadas.

Para contextualizar estos números, la propia CNMC recuerda que el máximo histórico instantáneo de demanda eléctrica registrado en España se situó en torno a los 45 GW.

Ante este escenario, el regulador considera legítima la preocupación por el posible impacto que una materialización masiva de estos proyectos podría tener sobre la planificación de redes, la necesidad de nueva generación eléctrica, la seguridad de suministro y, en última instancia, sobre los costes soportados por el conjunto de los consumidores.

La CNMC avala el objetivo general del Real Decreto

Lejos de rechazar la propuesta normativa, la CNMC respalda expresamente la necesidad de introducir mecanismos que aseguren que el crecimiento de los centros de datos no comprometa la electrificación de otros sectores estratégicos como la industria, el transporte o el ámbito residencial.

El informe destaca además que esta preocupación no es exclusiva de España. Tanto la Comisión Europea como organismos como ACER y ENTSO-E están analizando el impacto que el crecimiento de la demanda asociada a la inteligencia artificial y los centros de datos puede tener sobre los sistemas energéticos europeos.

No obstante, la CNMC considera que el diseño concreto de algunos requisitos debería revisarse para garantizar que las señales regulatorias sean eficaces y proporcionadas.

> ACER (Agency for the Cooperation of Energy Regulators) es la Agencia de Cooperación de los Reguladores de la Energía de la Unión Europea, encargada de coordinar la actuación de los reguladores energéticos nacionales y analizar cuestiones relacionadas con el funcionamiento de los mercados energéticos europeos y ENTSO-E (European Network of Transmission System Operators for Electricity) es la asociación que agrupa a los operadores de los sistemas eléctricos de transporte de Europa, entre ellos Red Eléctrica de España.

Correlación horaria: uno de los puntos más cuestionados

Uno de los principales focos de atención del informe es el requisito de correlación horaria. El proyecto de Real Decreto plantea que los centros de datos acrediten que al menos el 80% de la electricidad consumida cada hora esté respaldada por generación renovable producida durante esa misma hora.

La CNMC considera que una exigencia uniforme de este tipo podría generar importantes sobredimensionamientos en renovables y almacenamiento, incrementando costes sin que necesariamente se produzca un beneficio equivalente para el sistema.

El organismo propone diferenciar entre las horas en las que existe abundante generación renovable y aquellas en las que la demanda adicional puede presionar realmente los precios o requerir tecnologías de respaldo. Asimismo, plantea que determinadas circunstancias, como precios muy bajos, precios negativos o vertidos renovables, puedan computar automáticamente como horas cumplidas a efectos regulatorios.

Adicionalidad: más flexibilidad para adaptarse a la realidad del sistema

La CNMC también cuestiona parcialmente el diseño del requisito de adicionalidad. Actualmente, el borrador obliga a que una parte sustancial del consumo esté vinculada a nueva capacidad renovable desarrollada específicamente para respaldar el crecimiento de la demanda.

El regulador recuerda que durante el primer semestre de 2026 el mercado eléctrico español registró cerca de 600 horas con precios negativos, una situación que evidencia la existencia de excedentes renovables en numerosos periodos del año.

Por ello, considera que exigir nueva capacidad renovable en todas las circunstancias puede resultar ineficiente y recomienda explorar fórmulas más flexibles que tengan en cuenta las necesidades reales del sistema eléctrico.

Más protagonismo para la flexibilidad

Probablemente una de las aportaciones más interesantes del informe sea la importancia que otorga a la flexibilidad de la demanda. La CNMC considera que los centros de datos podrían contribuir a la integración de renovables y a la seguridad de suministro mediante mecanismos como:

  • Almacenamiento energético.
  • Gestión activa de la demanda.
  • Reducción temporal de carga.
  • Participación en servicios de ajuste del sistema.

Según el regulador, estas capacidades pueden aportar más valor al sistema que una aproximación centrada exclusivamente en los conceptos de correlación horaria y adicionalidad.

El debate sobre PUE y WUE

Otro de los capítulos relevantes del informe aborda la eficiencia energética e hídrica. La norma plantea exigir simultáneamente valores de referencia equivalentes a la futura categoría más exigente del etiquetado europeo de centros de datos: un PUE igual o inferior a 1,15 y un WUE igual o inferior a 0,1.

La CNMC advierte de que ambos indicadores no siempre evolucionan en la misma dirección. Reducir el uso de agua puede aumentar el consumo energético y viceversa, especialmente en determinados sistemas de refrigeración.

El organismo también recuerda que España dispone de una importante ventaja competitiva en disponibilidad de energía renovable, mientras que los recursos hídricos constituyen un factor cada vez más escaso en amplias zonas del territorio. Por ello, recomienda evaluar ambos parámetros de forma conjunta y evitar que la regulación favorezca indirectamente una única tecnología de refrigeración.

Garantías de Origen y coherencia regulatoria

La CNMC también realiza observaciones sobre los mecanismos de acreditación del origen renovable de la energía. El informe defiende mantener el sistema de Garantías de Origen (GdOs) como instrumento oficial para certificar el carácter renovable de la electricidad consumida, alineándose con el marco regulatorio europeo y evitando riesgos de doble contabilización.

Seguridad jurídica y competencias

Otro bloque importante del documento está relacionado con las competencias regulatorias. La CNMC considera necesario aclarar cómo se coordinarán las funciones de la Secretaría de Estado de Energía y del propio regulador en relación con los nuevos requisitos de acceso y conexión. Igualmente, cuestiona que los gestores de red asuman funciones vinculadas a aspectos como la soberanía digital o la eficiencia energética, ámbitos que exceden sus competencias técnicas tradicionales.

Un mensaje claro: regular sí, pero con proporcionalidad

Las conclusiones del informe reflejan una posición equilibrada. La CNMC comparte la necesidad de evitar un crecimiento desordenado de los centros de datos y reconoce que el volumen actual de solicitudes representa un desafío para el sistema eléctrico español. Sin embargo, considera que varios de los requisitos incluidos en el proyecto de Real Decreto deberían revisarse para adaptarse mejor a las condiciones reales de operación del sistema eléctrico, proporcionar señales regulatorias más eficientes y evitar efectos contraproducentes sobre la inversión y el desarrollo del sector.

En definitiva, el regulador no cuestiona la conveniencia de establecer una normativa específica para los centros de datos, pero sí propone evolucionar desde un enfoque basado en obligaciones rígidas hacia un modelo que incorpore mayor flexibilidad, gradualidad y reconocimiento de las aportaciones que estas infraestructuras pueden realizar al sistema energético.

Fuente: Informe IPN/CNMC/038/26 sobre el Proyecto de Real Decreto por el que se regulan los requisitos de sostenibilidad energética, medioambiental y de resiliencia y soberanía digital aplicables a los centros de datos.